• Saltar al contenido principal
  • Saltar al pie de página
  • Inicio
  • Blog
  • Ruta de aprendizaje
  • Laboratorio
  • José Poveda
  • Contacto
  • Explorar por temas
El diario de Po

El diario de Po

Educación Social y Desarrollo Sostenible

Educación Social y Desarrollo Sostenible

Caso 004 · Cuando ayudar empieza a sustituir

30 de septiembre de 2026 · José Poveda · 6 min de lectura

LABORATORIO · CASO 004

¿En qué momento ayudar deja de favorecer la autonomía y empieza a sustituir a la persona?


01 · La situación

Marcos participa desde hace varios meses en un recurso socioeducativo dirigido a personas adultas que atraviesan situaciones de vulnerabilidad. Tiene dificultades para desenvolverse con algunos trámites administrativos y, cuando llegó al recurso, había dejado pasar varias citas y tenía pendiente documentación importante.

Al principio, una educadora comenzó acompañándolo. Revisaban juntos las cartas que recibía, preparaban la documentación necesaria y anotaban las citas en su teléfono. Cuando algún trámite podía hacerse por internet, se sentaban delante del ordenador y lo realizaban juntos.

Con el tiempo, aquello fue cambiando casi sin que nadie tomara expresamente la decisión de cambiarlo.

Si llegaba una notificación, Marcos se la entregaba directamente a la educadora. Si había que pedir una cita, le pedía que lo hiciera ella. Cuando recibía un mensaje que no entendía, le pasaba el teléfono. La educadora conocía los procedimientos y podía resolver en pocos minutos lo que a Marcos le llevaba mucho más tiempo.

Y funcionaba.

Ya no perdía citas. La documentación se presentaba dentro de plazo. Los problemas administrativos disminuyeron.

Un día, mientras la educadora estaba solicitando una cita desde el ordenador, Marcos dejó el teléfono sobre la mesa y dijo:

«Hazlo tú, que sabes».

La frase era sencilla. Sin embargo, dejó una pregunta encima de la mesa.

02 · Antes de interpretar

Detengámonos.

Sabemos que Marcos ha tenido dificultades con determinados trámites. Sabemos que en algunas ocasiones necesitó apoyo y que el acompañamiento ha producido resultados positivos.

También sabemos que, progresivamente, ha comenzado a delegar en la profesional tareas que antes realizaban juntos.

Pero todavía hay muchas cosas que no sabemos.

¿No puede realizar esas gestiones o teme equivocarse?

¿Comprende la información que recibe?

¿Ha tenido experiencias anteriores negativas con la Administración?

¿Le resulta difícil utilizar determinadas herramientas digitales?

¿Ha aprendido que, si espera, alguien terminará resolviéndolo?

¿Estamos ante una dificultad de autonomía o ante una forma perfectamente comprensible de evitar una tarea que otra persona realiza mejor y más rápidamente?

Antes de decidir qué hacer, conviene distinguir entre lo que observamos y lo que estamos interpretando.

03 · Tú decides

Imagina que eres el profesional que está sentado frente a Marcos.

Tienes que responder a su:

«Hazlo tú, que sabes».

¿Qué harías?

Podrías realizar el trámite. Apenas tardarías unos minutos y garantizarías que quede correctamente hecho.

Podrías negarte y decirle que esta vez debe hacerlo él.

Podrías volver al sistema inicial: hacerlo conjuntamente.

Podrías preguntarle qué parte concreta cree que no puede realizar.

O quizá elegirías otra posibilidad.

No busques todavía la respuesta que consideres «correcta».

Elige qué harías y piensa por qué.

¿Qué pretendes conseguir con tu decisión?

¿Qué riesgo tendría?

¿Estás respondiendo a una necesidad de Marcos o a la necesidad profesional de que el trámite quede resuelto?

04 · Aparece nueva información

Unos días después ocurre algo aparentemente poco relacionado con aquella conversación.

Marcos llega al recurso hablando de un viaje que está organizando para visitar a un familiar. Ha buscado diferentes combinaciones de autobús, comparado precios, comprado el billete desde el teléfono y localizado por su cuenta cómo llegar desde la estación hasta la casa.

La educadora se sorprende.

Son tareas que también exigen leer información, comparar alternativas, utilizar aplicaciones, introducir datos y tomar decisiones.

Marcos las ha realizado sin pedir ayuda.

Esto no demuestra que pueda desenvolverse igualmente bien ante cualquier trámite administrativo.

Pero introduce una información que antes no teníamos.

Quizá la pregunta ya no sea únicamente:

«¿Puede hacerlo?»

Tal vez tengamos que añadir otra:

«¿Qué ocurre cuando cree que no puede hacerlo?»

05 · Contrastar

La nueva información permite mirar la situación de otra manera.

Podríamos interpretar que Marcos tiene capacidades suficientes y se ha acostumbrado a delegar.

Pero también podríamos equivocarnos.

Comprar un billete para visitar a alguien querido no produce necesariamente la misma inseguridad que enfrentarse a una notificación administrativa. Las consecuencias percibidas de cometer un error pueden ser diferentes. También pueden serlo el lenguaje utilizado, la motivación o las experiencias anteriores.

Por eso la autonomía no consiste simplemente en retirar ayuda.

Existe una diferencia entre:

  • hacer por la persona,
  • hacer con la persona,
  • y acompañar para que progresivamente pueda hacer por sí misma aquello que esté en condiciones de hacer.

Ninguna de esas posibilidades es adecuada en todas las situaciones.

La cuestión profesional consiste en reconocer qué apoyo necesita esa persona, en ese momento y para esa tarea, procurando que nuestra ayuda no termine ocupando innecesariamente el espacio de su propia capacidad.

06 · Volvemos a decidir

Regresa ahora a la escena inicial.

Marcos vuelve a decir:

«Hazlo tú, que sabes».

¿Responderías igual que antes de conocer la nueva información?

Quizá mantengas tu decisión inicial.

Quizá la modificarías.

Lo importante no es haber acertado la primera vez.

Pregúntate:

¿Qué información ha cambiado tu interpretación?

¿Qué parte del trámite podría realizar Marcos solo?

¿En cuál necesitaría apoyo?

¿Cómo podrías acompañarlo sin abandonarlo ante una dificultad, pero también sin sustituirlo?

¿Y cómo comprobarías, después, si el apoyo que estás ofreciendo aumenta realmente su autonomía?

07 · Lo que podemos aprender

Acompañar no siempre significa hacer más.

A veces exige estar disponible. Otras, explicar, enseñar, hacer conjuntamente, esperar o retirarse un poco.

El problema es que hacer por otra persona suele producir resultados inmediatos. El trámite queda terminado, la cita solicitada, el documento enviado.

Trabajar la autonomía es más lento.

Implica aceptar errores, tiempos diferentes y cierta incertidumbre. También exige revisar continuamente nuestras propias decisiones, porque retirar apoyo demasiado pronto puede convertirse en abandono, mientras mantenerlo cuando ya no es necesario puede generar dependencia.

Por eso la pregunta no debería ser únicamente cuánto ayudamos.

Quizá sea más útil preguntarnos:

«¿Nuestra manera de ayudar amplía las posibilidades de la persona o termina reduciendo el espacio en el que puede decidir y actuar por sí misma?»

Para seguir pensando

  • Teoría de la Autodeterminación
  • La conciencia profesional también se construye: una reflexión desde la Educación Social

← Volver al Laboratorio Abierto de Educación Social

Publicado en: Laboratorio de Educación Social Etiquetado como: Acompañamiento, Autonomía, Sobreprotección, Toma de decisiones

Footer

Entradas recientes

  • Cómo elaborar una matriz DAFO en proyectos de intervención social
  • Caso 007 · Cuando termina la visita
  • Caso 006 · Cuando ninguna decisión parece buena

Busca

Política de privacidadPolítica de cookiesAviso legal

© 2026 eldiariodepo.com · José Poveda · Todos los derechos reservados

Un proyecto de José Poveda | Po · Comprender para acompañar
También en: Lógica Social · Cuando se apagan las luces · Abuelo Po