La formulación de un proyecto de intervención tiene como objetivo atender una situación problemática. Por lo tanto, requiere definir con claridad esta situación, analizarla y adoptar las decisiones pertinentes.
En nuestra etapa de planificación, este análisis es crucial, determinando en gran medida la orientación de nuestras acciones. Un análisis correcto nos permitirá adoptar decisiones y establecer prioridades de manera efectiva.

A menudo, este ejercicio resulta complejo y requiere un profundo conocimiento del contexto para realizar un diagnóstico adecuado de la situación. Por ello, deberíamos constituirlo como un proceso multiparticipativo en el que todos los agentes involucrados (incluidas las personas destinatarias) manifiesten sus opiniones.
Este proceso puede revestir distintas formas, dependiendo de nuestras posibilidades para conformar los grupos de discusión. No obstante, nos puede ayudar la elaboración de un guion con los enunciados de la problemática y su correlación causa-efecto.
Debéis establecer un procedimiento con técnicas e instrumentos de análisis. Os propongo el siguiente ejemplo:

Una herramienta muy eficaz y que suele utilizarse en la mayoría de los proyectos es el árbol de problemas. Para elaborarlo, debemos seguir un procedimiento que os esbozo a continuación:
- Reunión grupal: Recopilación de las preocupaciones y problemas que deben ser atendidos prioritariamente.
- Consenso: Acordar que los problemas identificados son correctos. El problema existe y podemos atenderlo. Este será el eje sobre el que se desarrollará nuestro árbol de problemas.
- Identificación de causas y efectos: Nos preguntamos la razón del problema:
- ¿Por qué se da esta situación? Las causas pueden ser varias, debemos investigar avanzando hasta que no sea posible identificar nuevas razones. Este proceso se denomina elaboración de raíces.
- Identificación de los efectos que causa la situación problemática. La pregunta en este caso es:
- ¿Qué ocurre entonces? Igual que en el proceso anterior, avanzamos hasta que no encontremos más efectos.
- Vinculación de problemáticas con sus causas-efecto: Destacar las relaciones clave.
- Revisión del diagrama: ¿Se han descubierto todos los problemas? ¿Los problemas llevan a los siguientes?
- Elaboración de la matriz: Recordad que es una herramienta esquemática, por lo que no es conveniente desarrollar las complejidades de las relaciones causales.
El árbol de problemas muestra sinópticamente la situación problemática existente.
Aspectos a tener en cuenta:
- El árbol puede seguir creciendo y retroalimentarse.

Referencias
Bausela Herreras, E. (2007). Análisis de necesidades en el proceso de diseño de un programa de orientación. Revista Electrónica de Educación y Psicología, 3(5). Disponible en: https://revistas.um.es/revistas
Campanero, M. P. P., & de la Paz Pérez-Campanero, M. (1991). Cómo detectar las necesidades de intervención socioeducativa. Narcea Ediciones.
Scott, G. (2001). Strategic planning for high-tech product development. Technology Analysis & Strategic Management, 13(3), 343-364. Disponible en: https://web.archive.org/web/20190302202940id_/http://pdfs.semanticscholar.org/a92c/eb89e6c7508d4bdf0553b72af18cf8b072d0.pdf
Tejedor, F. J. T. (1990). Ponencia I: Perspectiva metodológica del diagnóstico y evaluación de necesidades en el ámbito educativo. Revista de Investigación Educativa, RIE, 8(16), 15-38. Disponible en: https://digitum.um.es/digitum/bitstream/10201/95366/1/01_%20Ponencias_RIE_V8_N16_1990.pdf
Viché, M. (2010). La planificación estratégica: instrumento de participación e inclusión social. Quadernsanimacio.net, 12, 1-11. Recuperado el 1 de octubre de 2013, de http://quadernsanimacio.net/ANTERIORES/doce/pdfs/planificacion.pdf


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